Esta foto parece que la tomé de día, pero es a las 10:14 de la noche, en la Feria Ganadera. La idea de tomarle la foto fue de Laura, y yo concreticé la obra, no me acuerdo de los settings de la cámara, pero sé que quedó baien bonita, disfrútenla.
Este fin de semana, bueno, ahora mismo casi, me voy para Juan Dolio para un cumpleaños. Ahí se va a beber mi hermano. El martes fumos al cine como todos los martes, pero cambiamos el cine. Fuimos al Palacio del Cine de el Malecon Center y permítanme decirles que no vuelvo a Acrópolis hasta que suban el de malecon center o vuelvan a poner el especial en Acrópolis. Cuesta lo mismo, los asientos son versión gringolandia, la inclinación de los asientos está perfecta, se puede sentar una chamaquita de 4 años y alante se le sienta Michael Jordan y la chamaquita puede ver su película, la comida es más barata que en los otros cines, tiene un sofá donde puede uno sentarse a esperar, qué más puede uno pedir?
El otro día pensando me vino a la cabeza un viaje a México que hice hace unos 3 años. Era a un curso que me envió la compañía donde yo trabajaba, y el día que llegué, por eso de la diferencia de hora y todo, tuve la tarde entera libre. El asunto es que cuando llegué a tierra mexicana me sentí, no sé porqué, como si estuviera en una novela. Volando por la ciudad de México (que por cierto es la más grande del mundo en cuanto a extensión), me sentí como que le pasaba por arriba a Cirilo, el morenito de Carrusel, cogiendo lucha para darle muela a María Fernanda, la rubia que come pato a la naranja. (no me sé los nombres de todos, así que no jodan). Después de durar como media hora (si! media hora!) volando por encima del DF, aterrizamos en el aeropuerto que no me acuerdo el nombre porque es muy largo (ya, es
Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México "
Benito Juárez"). Me bajo del avión y en la fila de inmigración me atiende un pana con su acento súper mexicano, y yo todavía estoy medio desubicado. Voy, cojo mi maleta y salgo. Lo primero que hago es ir a cambiar los dólares, cogí una lucha del caray para cambiar mi vuelo, no me quisieron dar un upgrade a primera clase en la compañía ya que coach estaba lleno y le salió más caro porque tuve que quedarme overnight en Miami y le gasté en cena, hotel y desayuno de más (muaca muaca muaca :P). Después, por consejo de alguien, me dijeron que no cogiera cualquier taxi, que cogiera uno de los verdes que hay al final del jodío aeropuerto (que maldita caminata). Fui y compré mi ticket que decía colonia no se qué y me monto en el taxi que está de primero en la fila (todo muy organizado). Hablando en el camino con el taxista, le enseño YO dónde está el sitio en un mapa y seguimos. Señores, en México no se puede jugar cepillo... ofrécome cuantos cepillos! Más fácil se puede jugar "corolla" o "camry" porque mi hermano cuántos cepillos. Pero el feeling era bien de novela, la calle, bien popular, los vendedores, etc. Entonces el chofer hablándome de cómo es la vaina aquí en RD y bla bla bla (yo siempre me hago pana de los taxistas) me hizo sentir en el ambiente bien de novela. Cuando llego al hotel, después de haberle tenido que dar par de monedas de RD$5 y un peso al chofer, porque me las pidió, porque las colecciona, entro al hotel y me atendió un pana medio rubio con un gelatinaso que parece como que lo sacaron de una novela y lo pusieron ahí, qué ápero. Llego a mi cuarto, duro un rato y bajo a un restaurante al cruzar a cenar. Ahí fue que de verdad fue de novela, estaban María Cristina cenando con Gustavo Adolfo, Cristal Patricia con Carlos Alfonso, y yo en el medio de todo, solo. Pedí la cerveza más fuerte que tenían y lo queme dieron fue una "dos equis" que no sabía a nada. Nada, me doy mi cena tranquilo, me doy mi jartura y me voy a acostar en un ambiente de novela: solo, con las cuatro gomas para arriba y viendo TV.
El cuento lo voy a dejar ahí porque me tengo que levantar, lo sigo luego :D
10-4