Lamentablemente no he podido postear en las últimas semanas porque realmente no me siento con ánimos. Han pasado muchas cosas que no me inspiran a hacerlo. Voy a empezar por noticias buenas ya que no todo en la vida es malo:
Laurita llegó hace ya dos semanas y me sacó de la soledad en la que estaba sumergido, no es que me encontré solo mientras no estaba, pues claro que tenía a todos mis amigos, pero es soledad en el sentido que muchos saben.
También ha nacido Mia Liliana, mi primera ahijada, que es linda como el sol, hija de mi primo que más que primo es hermano, Damián. Bienvenida al mundo chiquita.
Por otro lado, estos últimos meses han sido un poco tristes, ya que han muerto varias personas que conocí y que tocaron mi vida de una forma u otra. La primera persona fue el esposo de mi madrina, quien en vida fue uno de los hombres más alegres y jocosos que he tratado, todo el tiempo tenía una sonrisa, y en su funeral todo el mundo decía que lo recordaría con su "cuadre" (postura) característico y su trago en una mano, riéndose como siempre uno lo veía. El viernes pasado lamentablemente murió el abuelo de
Master, todos saben que es mi amigo y casi hermano, por lo que me trasladé a San Pedro a rendir los honores correspondientes. Su abuelo fue una gran persona que aportó mucho al país, como funcionario público.
Ayer al mediodía,
Alex me llama y me dice que la madre de un muy buen amigo mío desde la infancia, Yeulis, cumplió un año de haber fallecido y le harían una "hora santa" (una actividad donde se recuerda la persona y se ora/reza por ella), pero lamentablemente fue a las 4 de la tarde y con sólo un par de horas de aviso no pude llegar. No obstante lo llamé y conversamos un rato que al final me dijo que le agradó mucho haberme escuchado. Me imagino que es muy fuerte perder a su madre, realmente no quisiera que ese momento me llegara nunca, pero la vida es así.
Por último, ayer también, en la noche ya, mi madre me llama y me dice que Miriam, una muchacha que trabajó en mi casa varios años y que prácticamente crió a mis hermanitas, murió. Fue una complicación que giraba en torno a problemas de la presión. Pero lo que más lamento de este caso es que ella era de bajos recursos, y por lo tanto no tenía dinero y mucho menos para pagar un seguro médico. La pobre acudió a mi madre, que es médico, el lunes ya casi con problemas respiratorios. Mami la llevó a una policlínica del seguro social donde un cardiólogo le dijo que había que internarla porque su situación era crítica. Mami trató de llevarla al hospital central, pero no la admitieron porque "su problema era de la vista", esas bestias no pudieron ver que ya la presión le había afectado el cerebro y la dejaron ir. El día siguiente (ayer) ella fue a no sé cuál hospital y le dijeron que había que hacerle una tomografía, pero el pobre marido no tenía con qué y se dirigían a su casa, en ese momento mi madre los llamó y les dijo que se devolvieran y que ese dinero se conseguía, pero cuando llegaron al lugar ya estaba cerrado. A eso de las 6 de la tarde la llevaron grave a otro hospital y poco tiempo después dejó este mundo para siempre. La verdad es que me da mucha pena porque en este país el pobre no tiene más remedio que morirse cuando está enfermo. El que no tiene un seguro médico aquí se le hace casi imposible recibir cuidados médicos respetables. Me da rabia que un grupo de médicos que supuestamente hicieron un juramento dejen ir a una persona que está obviamente muriendo sin ninguna piedad. Yo quisiera que tuviéramos un gobierno que invierta en salud y en educación en este país, porque esa es la manera de progresar, y no haciendo un montón de megaobras que no tendrán quién las use si no arreglamos otros problemas.
Descansa en paz Miriam, gracias por los años que le dedicaste a mi familia, y por ser como siempre lo fuiste con nosotros, hasta pronto.
Disculpen las notas tristes de este post, pero es que tenía que descargarme de alguna manera, gracias por leer, si llegaste a este punto.
10-4